El acto que no llegó el 18 de agosto ya tiene borrador
El artículo 77(9) del Reglamento (UE) 2023/1542 sobre baterías daba a la Comisión de plazo hasta el 18 de agosto de 2026 para adoptar actos de ejecución que determinen qué personas tienen un interés legítimo en las partes restringidas de un pasaporte de batería. La fecha pasó sin acto. El 19 de octubre de 2026 la Comisión publicó el proyecto en «Have Your Say» (Ares(2026)9814179). Los comentarios están abiertos hasta el 16 de noviembre y la adopción está prevista para el cuarto trimestre de 2026.
Es un texto breve, de tres artículos. El artículo 1 establece quién puede leer qué. El artículo 2 fija las condiciones de ese acceso. El artículo 3 dispone la entrada en vigor a los veinte días de su publicación en el Diario Oficial, sin periodo transitorio. Es un proyecto y puede cambiar antes de adoptarse, pero es el primer texto que convierte la parte restringida de un pasaporte de batería en un conjunto de reglas concreto.
Para un fabricante, importador o representante autorizado que prepara pasaportes de baterías de vehículos eléctricos, de medios de transporte ligeros o industriales, cambia dos cosas: cómo deben organizarse los datos restringidos del pasaporte y el derecho del comprador de una batería concreta a acceder a los datos de esa batería.
Qué hay detrás de la parte restringida
El anexo XIII reparte los datos del pasaporte entre tres públicos. El punto 1 es público. El punto 3, los resultados de los informes de ensayo que acreditan la conformidad, está reservado a los organismos notificados, a las autoridades de vigilancia del mercado y a la Comisión. Los puntos 2 y 4 son para las personas con interés legítimo, y son los que regula el proyecto.
El punto 2 recoge información técnica a nivel de modelo. El 2(a) es la composición detallada, incluidos los materiales del cátodo, el ánodo y el electrolito. El 2(b) son las referencias de los componentes y los datos de contacto de las fuentes de piezas de repuesto. El 2(c) es la información de desmontaje: vistas en despiece con la ubicación de las celdas, secuencias de desmontaje, tipo y número de técnicas de fijación, herramientas necesarias, advertencias cuando haya riesgo de dañar piezas, y número y disposición de las celdas. El 2(d) son las medidas de seguridad. La guía de la Comisión sobre puntos de datos marca los cuatro como obligatorios para baterías de vehículos eléctricos, de medios de transporte ligeros e industriales.
El punto 4 se refiere a la batería concreta. El 4(a) contiene los valores de rendimiento y durabilidad, el 4(b) el estado de salud conforme al artículo 14, el 4(c) el estado de la batería (original, con cambio de uso, reutilizada, refabricada o residuo) y el 4(d) su historial de uso: ciclos de carga y descarga, incidentes como accidentes, condiciones de funcionamiento, incluida la temperatura, y estado de carga.
Quién puede leer cada punto
El proyecto no crea una única parte restringida. Concede el acceso punto por punto, y cada lector obtiene puntos distintos.
Los reparadores, los refabricantes, quienes preparan baterías para un cambio de uso o se lo dan, los gestores de residuos que realizan el tratamiento, los recicladores y los centros de formación profesional en reparación, cambio de uso o refabricación pueden leer los puntos 2(a) y 2(c): composición y desmontaje.
Los reparadores, los refabricantes, los operadores de cambio de uso y el comprador de la batería pueden leer el 2(b): referencias de componentes y fuentes de repuestos. Los recicladores y los operadores de tratamiento no reciben el 2(b).
Las medidas de seguridad del 2(d) están abiertas a todas las categorías anteriores, además de los centros autorizados de tratamiento de vehículos al final de su vida útil conforme a la Directiva 2000/53/CE y las instalaciones de tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
El punto 4 corresponde al comprador de la batería y a cualquier tercero que actúe en su nombre. A nadie más de la lista.
En la práctica: un reciclador ve de qué están hechas las celdas y cómo desmontar el paquete, pero no de dónde salen los repuestos ni el estado de salud de la batería que tiene delante. Un comprador ve las fuentes de repuestos, las medidas de seguridad y el historial completo de esa batería, pero no su química detallada ni la secuencia de desmontaje. Un centro de tratamiento de vehículos al final de su vida útil ve las medidas de seguridad y nada más.
Las condiciones del acceso
El artículo 2 limita lo que un lector puede hacer con los puntos 2(a) a 2(c) y 4. La información solo puede usarse para evaluar el estado de la batería, su valor residual y su capacidad para seguir usándose, o para repararla, prepararla para la reutilización, prepararla para el cambio de uso, darle otro uso, refabricarla o reciclarla, o para elegir entre esas operaciones. El comprador y su representante pueden usarla además para poner la batería a disposición de agregadores independientes o de participantes en el mercado.
Los lectores pueden descargar la información y conservarla solo el tiempo que exija esa finalidad. No pueden cederla ni publicarla, salvo excepciones concretas. La composición, la información de desmontaje y los datos de la batería concreta pueden entregarse a los servicios de emergencia. La composición pueden entregarla a los centros de información toxicológica las categorías de reparación, cambio de uso y tratamiento. El comprador puede trasladar los datos del punto 4 a compradores potenciales, a las autoridades de vigilancia del mercado y a las autoridades competentes según el capítulo VIII del Reglamento. Las autoridades aduaneras pueden recibirlos. Fuera de esos casos, cualquier cesión posterior requiere la autorización del operador económico que introdujo la batería en el mercado.
Las medidas de seguridad son la excepción a todo lo anterior. Conforme al 2(d), quien las tenga puede usarlas, descargarlas, cederlas, publicarlas y reutilizarlas sin restricción.
Lo que el proyecto deja abierto
Hay cuatro aspectos que importan a quien tenga que aplicarlo.
No dice cómo se comprueba el rol declarado. Las categorías están definidas, pero el texto no indica a quien gestiona el pasaporte cómo verificar que un solicitante es reciclador o comprador, ni quién responde si accede alguien que no es ni lo uno ni lo otro.
No da una vía al punto 3. Los informes de ensayo están reservados a los organismos notificados, las autoridades de vigilancia del mercado y la Comisión, pero el proyecto trata del interés legítimo y no dice cómo llegan esas autoridades a los informes a través de un pasaporte.
No fija un plazo máximo de conservación. «No más tiempo del necesario» deja la decisión a cada lector, sin un límite con el que contrastarla.
No tiene periodo transitorio. A los veinte días de su publicación en el Diario Oficial, las reglas se aplican a todos los pasaportes de batería.
También se han movido las normas asociadas
El acto sobre derechos de acceso establece quién puede leer qué. Cómo se controla técnicamente ese acceso lo regulan dos normas armonizadas: la EN 18239, sobre derechos de acceso, y la EN 18246, sobre autenticación de datos. CEN-CENELEC publicó ambas en septiembre de 2026. La decisión de la Comisión que las cita en el Diario Oficial, y que les otorga presunción de conformidad, estaba prevista para septiembre; el 19 de octubre la Comisión la aplazó a noviembre de 2026. El acto delegado sobre proveedores de servicios de pasaporte digital de producto figura ahora en el calendario de la Comisión entre el segundo y el tercer trimestre de 2027.
Qué hacer con esto
La fecha de la obligación no se mueve: los pasaportes de las baterías de vehículos eléctricos, de medios de transporte ligeros y de las baterías industriales de más de 2 kWh son obligatorios desde el 18 de febrero de 2027 conforme al artículo 77. Lo que cambia el proyecto es la estructura de los datos restringidos que contienen.
Cada campo de su pasaporte tiene que quedar vinculado ahora a su punto del anexo XIII, porque el acceso se decide punto por punto. Una simple marca de «restringido» ya no basta para expresar quién puede ver un campo. Decida cómo va a publicar las medidas de seguridad, ya que el proyecto permite a quien las tenga volver a publicarlas. Y prevea las solicitudes del comprador: el punto 4 son datos de la batería concreta, de modo que una solicitud del comprador alcanza el estado de salud, el estado y el historial de uso de la batería exacta que ha comprado, algo que un pasaporte llevado solo a nivel de modelo no contiene.
El plazo de comentarios termina el 16 de noviembre y la adopción está prevista para el cuarto trimestre de 2026. Seguimos cada una de estas fechas, con la fuente oficial de cada entrada y la fecha de su última verificación, en nuestro calendario normativo.
Fuente: proyecto de Reglamento de Ejecución de la Comisión relativo al acceso a determinada información del pasaporte de batería y a su uso, Ares(2026)9814179, publicado en «Have Your Say» el 19 de octubre de 2026: https://ec.europa.eu/info/law/better-regulation/have-your-say/initiatives/16473
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